martes, 17 de febrero de 2015

¿Qué comes por la noche? Esa es la clave para adelgazar

Podemos comer muy bien durante el desayuno y la comida, pero si nos pasamos en la cena nuestros esfuerzos no valdrán para mucho. Y al revés: si nos pasamos un poco en el desayuno comemos moderadamente y nos controlamos en la cena, mantendremos el peso sin problema.


El dicho “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo” se corresponde sobradamente con la realidad. La fórmula es la mejor para adelgazar, pero también para reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes o las cardiovasculares, prevenir la celulitis y dormir mejor, lo que a su vez influye positivamente en nuestro metabolismo. Todo son ventajas.

Comer verduras también es delicioso: crema de verduras con champiñones es una de las múltiples recetas.
Es sabido:por la mañana debemos hacer un desayuno –que incluya, preferiblemente, proteínas que son saciantes y un buen combustible- ; al medio día comemos bien pero moderadamente, para no hundirnos en el sopor durante la sobremesa; y por la noche cenamos ligero, de lo contrario acumularemos calorías que no nos dará tiempo a quemar. De hecho es la comida que más debemos controlar, durante el resto del día somos más libres de comer lo que queramos –siempre  con mesura y elecciones saludables-.


Si ya lo sabemos todo tan bien, ¿por qué insistimos tantas veces en hacerlo mal? Los especialistas están de acuerdo: la falta de organización hace que, muchas veces, comamos mal y lleguemos a casa hambrientos, lo que se traduce en un asalto a la nevera. Además llegamos cansados y acabamos comiendo cualquier cosa.
También la ansiedad hace que muchos coman compulsivamente, y esas últimas horas del día frente al televisor tienen especial peligro en este aspecto. Además, quien espera que saltándose el desayuno o aguantando con hambre durante el día va a adelgazar, lo más probable es que llegue a casa por la noche y se hinche a comer sin control. Mal hecho.
No solo cuánto, también qué
Hay que comer menos por la noche, pero todo nutricionista te dirá que una de las claves en una dieta es no pasar hambre, de lo contrario la abandonarás. Así que la solución está en comer alimentos que no sean hipercalóricos, pues muchas veces acabamos pellizcando esto o aquello en casa o en el bar y acabamos comiendo justo lo que más engorda, cosas con mucha grasa, azúcar, sal o demasiada proteína.De hecho es bueno comer proteína por la noche, pero lo ideal es un alimento proteico ligero, (como pavo o pescado) una ración vegetal y carbohidratos complejos y saciantes.
Lo ideal es comer verduras en abundancia y acompañarlas por una razión de proteínas, como pescado, huevos, o embutido bajo en grasa. Se puede comer algún lácteo bajo en grasa y una pequeña porción de pan. No hay por qué aburrirse, pues las verduras pueden venir en ensalada, cremas frías, sopas, a la plancha, rehogadas, etc.
Y claro, se recomienda evitar comida precocinada y pesada como lasaña, pizza, fritos o rebozados, embutidos y quesos  grasos, salsas preparadas y carbohidratos en general. Aparte hay verduras que son más indigestas por la noche o dan gases (como la coliflor o el brócoli), por lo que conviene evitarlas (depende de la persona). Tampoco hay que comer mucha fruta, como mucho una pieza, pues tiene mucha fructosa, es decir, mucho azúcar. 
Saltarse la cena, un error
También lo hemos repetido muchas veces: saltarse comidas es perjucicial. No solo porque te priva de nutrientes, sino porque es perjudicial para el metabolismo, que se ralentiza. El cuerpo ve que tiene menos comida disponible y se pone a "ahorrar" en lugar de a gastar calorías. Cinco comidas ordenadas al día es la recomendación estándar.
Tampoco, como hemos visto, se recomienda cambiar la cena por fruta: es una opción nada equilibrada y supone una ración extra de azúcar.

10 tips para una alimentación saludable


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Con el actual ritmo, las personas están en la búsqueda de una mayor calidad de vida, por lo que tratan de elegir las opciones de ejercicio y alimentación saludable que más se ajustan a sus necesidades.

Especialistas en nutrición del hospital Cedars Sinaí, Los Ángeles, consideran que una alimentación saludable es vital para mantener una buena salud, un peso estable y, por ende, una excelente figura. Para que aprendas a mejorar tu dieta, te dan estos 10 tips:

1.- Desayuna: Nunca olvides ingerir alimentos en la mañana, debido a que te darán la energía necesaria para realizar tus actividades. Puedes prepararte un yogur con trozos de fruta fresca y granola.

2.- Sustituye lo frito por lo asado: Evita los alimentos fritos o que se cocinen con mucho aceite, en su lugar ingiere platillos hechos en parrilla, al horno o hervidos.

3.- Recuerda la regla QQF (Calidad, cantidad y frecuencia): No existen alimentos malos, sólo debes saber combinarlos a la hora de ingerirlos, para que no te comas una bomba de calorías.

4.- Plato colorido: Incluye la mayor cantidad de los colores del arcoíris en tu alimentación saludable, debido a que los pigmentos son ricos en fito nutrientes y hacen una comida atractiva para la vista.

5.- Come pescado: Incluye salmón, sardina y atún fresco en tus alimentos. Este tipo de productos del mar son altos en nutrientes esenciales como el Omega 3, que ayuda a prevenir las enfermedades del corazón.

6.- No te olvides de la cena: Por las noches ingiere alimentos ligeros, que no alteren tu sueño, como una pequeña ración de nueces.
  
7.- Reduce la ingesta de carne: Trata de no consumirla dos o tres veces a la semana; puedes sustituirla con legumbres y granos. También, disminuye tu consumo de grasas,colesterol y aumenta el de vitaminasminerales fibra.

8.- Elige las grasas adecuadas: Cambia las opciones de lácteos bajos en grasa y elige opciones saludables para el corazón tales como las grasas insaturadas (aceite de canola, oliva y maní)

9.- Disminuye las calorías: Al reducir 100 calorías en tu ingesta diaria de alimentos, puedes perder hasta 4.5 kilos en un año. Por ejemplo, remplaza una taza de crema por una de sopa de verduras o consomé; además, omite el consumo de queso en las hamburguesas, sándwiches o ensaladas.

10.- Aumenta la fibra: El consumo promedio de alimentos de este tipo es de 20 a 38 gramos por día para hombres y mujeres. Se considera que un alimento es rico en fibra cuando tiene cinco o más gramos de ésta por porción. En una alimentación saludable, puedes comer cinco frutas o verduras al día.

En el siguiente video de ClinicaNatMedlnt, se explica la importancia de tener una alimentación  saludable, así como los nutrientes que debes ingerir día con día para mantenerte sano:


7 Alimentos que nunca debes volver a comer


Si quieres tener un cuerpo sano, lleno de energía, delgado y bien nutrido, estos son los 7 alimentos que debes eliminar de la lista para siempre.

Alimentos que te adelgazan super rápido



Así como te hemos dado la lista de los alimentos que no debes volver a comer para bajar de peso, estos son los que te ayudan a eliminar grasa super rápido.

viernes, 6 de febrero de 2015

Rueda de los alimentos

Es una forma de clasificar los diferentes alimentos según su composición mayoritaria, que determina  su función principal. No existen los alimentos completos que contengan todos los nutrientes y en la cantidad óptima requerida por el cuerpo humano. En general, aunque un alimento pueda suministrar diferentes nutrientes, siempre tendrá alguno en mayor cuantía, que será el que establezca su lugar en la rueda. Si en una dieta o menú diario  entran a formar parte por lo menos uno o dos alimentos de cada grupo de esta rueda, y en la cantidad suficiente, el resultado será una alimentación correcta.Existen siete grupos de alimentos en la rueda, a los que se les asigna un color diferente, según su función principal:



Alimentos mixtos: energéticos, plásticos y reguladores (color naranja). 
- GRUPO III: legumbres, frutos secos y patatas. Son alimentos principalmente energéticos porque aportan calorías, pero también son plásticos (porque contienen proteínas vegetales) y reguladores (por sus vitaminas y minerales). En ellos predominan los hidratos de carbono y proporcionan cantidades importantes de fibra, necesaria para regular el tránsito intestinal.

• Alimentos reguladores donde predominan las vitaminas y los minerales (color verde).
- GRUPO IV: verduras y hortalizas.
- GRUPO V: frutas.
Intervienen en los mecanismos de absorción y utilización de otras sustancias nutritivas. También aportan fibra alimentaria.

•  Alimentos energéticos (color amarillo).
- GRUPO VI: cereales (pan, pasta, maíz, harina, etc.), miel, azúcar y dulces. En ellos destacan los hidratos de carbono.
- GRUPO VII: mantecas y aceites. Alimentos energéticos. En ellos predominan los lípidos o grasas.

Una dieta monótona, basada en muy pocos alimentos o pertenecientes todos a un mismo grupo conduce a un déficit de uno o más nutrientes.

jueves, 5 de febrero de 2015

Necesidades energéticas del deportista


La ingesta energética debe cubrir el gasto  calórico y permitir al deportista mantener  un peso corporal adecuado para rendir de  forma óptima en su deporte. La actividad  física aumenta las necesidades energéticas y  de algunos nutrientes, por ello es importante consumir una dieta equilibrada basada en una  gran variedad de alimentos, con el criterio de  selección correcto. Además, hay otros factores  que condicionan los requerimientos calóricos  de cada individuo:

- Intensidad y tipo de actividad.
- Duración del ejercicio.
- Edad, sexo y composición corporal.
- Temperatura del ambiente.
- Grado de entrenamiento.



Necesidades de calorías según actividad física:









Alimentación y nutrición del deportista

Hay muchas formas de alimentarse y es responsabilidad del deportista el saber  elegir de forma correcta los alimentos que sean más convenientes para su salud  y que influyan de forma positiva en su rendimiento físico.Una dieta adecuada, en términos de cantidad y calidad, antes, durante y después del entrenamiento y de la competición es imprescindible para optimizar el rendimiento. Una buena alimentación no puede sustituir un entrenamiento incorrecto o una forma física regular, pero, una dieta inadecuada puede perjudicar el rendimiento en un deportista bien entrenado.